Mostrando las entradas con la etiqueta Diario. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Diario. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de mayo de 2018

La orilla y la deriva

Éramos 5 en el agua
5 adolescentes
Metiéndonos mar adentro
Hasta no dar pie
Y un poco más
Como todes les adolescentes
-Según dicen-
Y cuando comenzó el pánico
La conciencia de profundidad
Yo estaba en calma
Sin miedo
Extrañada de tanto caos
Al rededor
¡Si solo tenían que flotar!
Dejarse llevar
-Tampoco es que supiese a dónde
Nunca pregunto-
Ese día entendí
Que no importan tanto las circunstancias
Si una está en paz consigo misma
Algo más tarde también supe
Que hacer la plancha
-Decidir no-decidir-
Tiene dos caras
La orilla y la deriva

sábado, 7 de junio de 2014

La Ola

¿la vida es complicada? Ponele que yo venía bien ¿no? Ponele que entraba en alguna categoría de decencia, templanza y recato adecuados para una mujer como yo ¿y entonces, què pasó? No creo que mi cabeza sea tanto menos confusa que antes, pero cambiaron mis sentidos y eso me entrevera. ¿el resto de las personas viven asì todo el tiempo? lamierda No me imagino què hubiese hecho yo a los diecisèis si me hubiese sentido asì. Y sin embargo de a ratos me siento como de diecisèis ¡es de no creer!
Habrà que apretar los dientes y disimular, cerrar los ojos al delirio o habrà que abrir la boca y respirar bien hondo como para comerse el golpe. (¿cómo es que se llama esa canción de Fito?) Como una ola helada que nos sorprende entrando al mar. Porque vuelve, varias veces en el dìa vuelve y yo que no la espero.
Pienso que si me vuelvo loca no me voy a dar cuenta porque tantas veces en el dìa quiero hacer una locura y me contengo como ahì, "casi casi" y siempre es màs fuerte la voz que dice "No importa, vos seguì, despuès vemos què hacemos" hasta que me freno la cabeza y me convenzo de que no fue nada. Pero si alguna vez cedo a mis demonios y me vuelvo loca de verdad sè que no me va a importar porque voy a ser libre.

lunes, 19 de mayo de 2014

Diario /19Mayo

Hay tanto sobre lo que puedo escribir que no sé por dónde empezar. Bueno, sé por dónde empezar pero no quiero escribirlo. Siempre me gustó eso de la poesía: poder decir las cosas sin decirlas pero creo que eso me limita. No sé por qué a veces tengo esa necesidad de sincerarme al extremo (¿acaso hay otra forma de sincerarse?) pero a veces me pega como un viento fuerte.
He estado pensando en empezar un diario. De acá derivan dos cosas: la primera es el recuerdo de los diarios que escribía de niña: intermitentes y siempre teniendo presente a un tercero, ese alguien que podría leerlo y por quien el diario nunca llegaba a ser honesto realmente; la segunda es que este blog empezó como un diario, con ese "tercero" un poco más materializado pero siempre con esa carga de anonimato que me permite mantenerme a salvo del juicio directo ("juicio directo" son un par de palabras muy torpes para el concepto que pretendo explicar pero haciendo honor a la inmediatez que me tienta en estas circunstancias voy a dejarlas así como quisieron salir).
No sé por cuánto tiempo podría cargar yo con un cuaderno que pretendiese ser un diario sin que terminase como un cuaderno de apuntes varios y de clases mezclado con diario. No, creo que no sería sostenible por más de una semana o dos. Por ahora este blog tendrá que servir. Los post que queden como borradores suplirán el clásico candado de un diario físico y este maravilloso (aunque algo lento por de más) celular me permitirá escribir en casi cualquier circunstancia.
Tengo mis diarios de infancia y adolescencia guardados. No los he leído pero siempre supe que quería guardarlos para "recordar cómo me había tratado la vida" cuando creciera o "cómo me sentía antes" de madurar. Porque yo iba a madurar. Iba a adquirir un montón de herramientas que me permitiesen ir por mis días sintiéndome completamente segura y confiada de mi misma cuando creciera. Sabrán los dioses si no he vuelto a leer mis diarios porque todavía no me considero en esas condiciones o simplemente porque he tenido otras cosas que hacer. Una cosa es segura: el futuro no es como lo planée.
Definitivamente soy mucho más confiada y segura que antes, autoestima 99,99% aceptable y todas esas cosas pero nada es... ¿fácil? ¿estable? En mis fantasías, una vez que se resuelve un problema, éste no vuelve y punto. No vuelve y una pasa a enfrentarse a otras cosas. Pero el futuro no es así.
Los problemas, mejor dicho, mis miedos e inseguridades, vuelven como olas y se van igual para volver otra vez, de distinta manera. Hay veces que me parece que soy otra persona; otras siento que sólo me estoy "dejando ser" algunas partes de mi, las más aceptadas ponele. Tal vez le pase a todo el mundo, no me importa. En esos momentos me importo sólo yo y me siento tan egocéntrica que podría pensar en mi y sólo en mi por mucho tiempo. De hecho lo hago pero bien me cuido que no se note demasiado.
Por suerte éste es un diario, es para mí y por mí así que no es necesario que disimule.

Eso es un alivio.


¡Salú!

Lucía